Escuché hace poco a un par de “snobs” con traje, que iban en el primer tren de la mañana conmigo, que cerca de donde yo vivo iban a hacer el molino más alto del mundo. Claro, tan temprano y sin apenas raciocinio a esas horas, yo me imaginé un molino de los de antaño, de esos de don quijote, con un sistema interno de madera, encalao de blanco tul e infraestructura externa de piedra. Eso sí, muy muy alto.
Cual fue mi sorpresa al ver que de eso nada. Es uno molino de ultimísima generación. 750 metros de altura, encofrado de hormigón armado y súper turbinas funcionando día y noche para proporcionar 30 megawatios de electricidad, suficiente para unas 120.000 personar.
Los resultados económicos de la construcción realmente no me interesan, solo me interesa el aspecto de este monstruo, que además va a ser construido en medio de los montes de Toledo, que para aquellos que no los conocéis, es como poner a Pau Gasol en medio de una convención de pulgas de circo, se va a hacer notar muchísimo.
