Adiós a los doctorados
Ya no sé hasta donde van a llegar con tanta desfachatez. Cuando me he enterado de la última se me ha caído el alma a los pies. Resulta que hoy me cuentan que los tan ansiados doctorados que han perseguido y seguían persiguiendo muchos de mis compañeros se han convertido en una auténtica reliquia del pasado y en una mera vía muerta.
¿Hasta dónde van a llegar con su cinismo? ¿Hasta dónde van a llegar estos carroñeros con sus ansias de poder y de corrupción? ¿Cuál va a ser la próxima mentira que nos cuenten para tapar sus tejemanejes?
Los años de sacrificio, las noches desvelado intentando llegar al final de esa investigación tan deseada, los días de trabajo hasta el agotamiento para poder pagarse los estudios… todo eso no habrá servido para nada. Otra vez más se burlan de nosotros en nuestras narices, otra vez nos pegan una patada en el culo, otra vez volvemos a caer en sus redes, pero solo nos quedará seguir luchando para volvernos a partir las narices contra el miso muro de Berlín, el que separa la gloria de la miseria.





