Día de Internet. Prefiero seguir ciego
El próximo día 17 es el día de Internet. Este comienzo podría dar lugar a un extensísimo a la par que interesante post, sin embargo según he ido leyendo el folleto informativo que la web de este día nos ofrece, me he ido formando una idea de la gran utopía, hipocresía e ineptitud que se puede llegar a ofrecer en un solo evento.
En el artículo 121 del documento de conclusiones de la Cumbre Mundial de la Sociedad de la Información se afirma que:
“Es necesario contribuir a que se conozca mejor Internet para que se convierta en un recurso mundial verdaderamente accesible al público. El 17 de mayo Día Mundial de la Sociedad de la Información, se celebrará anualmente y servirá para dar a conocer mejor la importancia que tiene este recurso mundial, en especial, las posibilidades que pueden ofrecer las TIC a las sociedades y economías, y las diferentes formas de reducir la brecha digital.”
Bien, una vez presentada esta gran falacia, con una demagogia “pasmante”, me pregunto si realmente la Sociedad de la Información vive en el mundo de hoy.
Internet es realmente necesario, por supuesto, pero jamás aportará una herramienta fundamental para un país en vías de desarrollo, o como antiguamente se les denominaba, del tercer mundo. Creo, pienso y estoy plenamente convencido, de que ideas tan controvertidas como el 0.7% y otras de la misma especie, pueden llevar realmente el uso de las tecnologías mucho más allá de lo que puede hacerlo el día de Internet.
La organización del día de Internet se apoya en cuatro pilares fundamentales:
una Oficina Técnica, puesta en marcha desde una Asociación de Usuarios de Internet, que coordina y planifica; un Comité de Impulso donde se integran los agentes sociales más relevantes (Administraciones, asociaciones, federaciones, universidades, colegios, sindicatos, partidos políticos,...); los Promotores, que desarrollan eventos y actividades con motivo del día de Internet; y, finalmente, los Comunicadores que contribuyen a su difusión.
Bien, que infraestructura, que poderío, que supremacía promotora de una causa tan noble como que Internet llegue a todas las casas, a todos los rincones y a todos y cada uno de los emplazamientos corruptibles del planeta, para crear una sociedad tan globalizada, que pensar en fronteras sea verdadera utopía.
Déjenme decirles que las multinacionales del sector de la información ya se encargan de ofrecernos servicios mínimos por precios máximos. No necesitamos ningún día mundial para que nos lo recuerde. Sin embargo no me importaría ver tal despliegue de medios para socorrer a ese niño que se acaba de morir ahora mismo, y ahora otro, y en un segundo otro más, y así hasta el fin de nuestra grandísima conciencia egoísta.
Gracias, pero No al día de Internet y Sí al día de la conciencia colectiva por la vida.

¿Os parece algo fuerte?, lo siento, pero así es la vida, y creo que realmente de vez en cuando no viene mal enseñar la realidad que no queremos ver.





