Cuerpo sin material
Desde 1845 sirven a la patria. Han estado presentes desde entonces tanto en los peores momentos históricos de España, como en las etapas más victoriosas de esta misma nación. Han sido protagonistas de relatos memorables, de crueles matanzas y de aceleradas encabalgaduras contra el populacho llano. Pero nunca han dejado de ser “mandaos”, currantes del deber dirigidos por manos supremas, que han repartido “hostias” (utilizando su jerga) a diestro y siniestro, incluso a familiares si el comandante de puesto lo ordenaba. Son el cuerpo verde tornado en oscuro y repudiado con solo mentarlo en nuestro país. Y sin embargo, y aún siendo tan tremendamente amortajados de negro azabache, sigue existiendo vocación para entrar a un grupo que ama el deber por encima de todo. Son una raza aparte. Los Guardias civiles.
Desde su creación no han protestado de forma pública, o por lo menos no de una forma tan multitudinaria como hasta ahora. 12.000 personas, entre guardias, familiares, representares políticos y curiosos han estado presentes en la manifestación convocada y apoyada por UGT y CCOO. Aunque no tienen sindicato, ya que les está prohibido el derecho de asociación profesional, no dejan de tener un conato de agrupación llamado La Asociación Unificada de Guardias Civiles, AUGC, que hace las veces de defensor de este cuerpo en momentos tan críticos como este, que aunque no lo parezca, la guardia civil está pasando momentos de apuros económicos y políticos. De hecho no hace mucho, escuchando la radio pude oír como la mujer de un guardia civil de trafico se quejaba, y de forma muy desesperada, de las miserias que esta gente estaba viviendo. Uniformes de distintos colores, armas obsoletas, viviendas no habitables, y lo que me pareció más impactante, los guardias compran material con dinero de sus propios bolsillos, ya que no existen fondos muy sustanciosos para poder equiparles de la forma que el cuerpo de seguridad supuestamente más importante del país debería.
Viéndolo desde la perspectiva anterior es obvio que pidan una reforma, pero no salarial, si no sindical, para poder denunciar a alguien estos hechos que me parecen de suma gravedad.






¿Y porqué ahora tío? ¿Por qué no han hecho lo mismo cinco o diez años atrás? Yo tengo familiares guardias civiles, y sé cómo son las casas, y los coches, y las armas y todo. Me parece bien tío, pero creo que ahí hay algo de ventajismo de nuevo. Una vez más los capos demuestran su fuerza de coacción, haciéndoles creer que ahora es el momento más oportuno para hacerlo.
15 hours after the fact.