Argumentum ornithologicum
Me voy de vacaciones unos días, y espero de verdad que los demás “constructores” de este blog se lo estén pasando, por lo menos en grande. Eso sí, antes de irme os dejo una paradoja lingüística muy buena. Escrita por Jorge Luis Borges en el hacedor. Así os dejo comiéndoos la cabeza un rato.
Argumentum ornithologicum
Cierro los ojos y veo una bandada de pájaros. La visión dura un segundo o acaso menos; no sé cuántos pájaros vi. ¿Era definido o indefinido su número? El problema involucra el de la existencia de Dios. Si Dios existe, el número es definido, porque Dios sabe cuántos pájaros vi. Si Dios no existe, el número es indefinido, porque nadie pudo llevar la cuenta. En tal caso, vi menos de diez pájaros (digamos) y más de uno, pero no vi nueve, ocho, siete, seis, cinco, cuatro, tres o dos pájaros. Vi un número entre diez y uno, que no es nueve, ocho, siete, seis, cinco, etcétera. Ese número entero es inconcebible, ergo, Dios existe.
Felices vacaciones de semana santa, y para los que no tengan vacaciones, que por lo menos disfrutéis del tiempo que tenéis libre, y sobre todo ir a alguna procesión, que aunque no seáis fervientemente católicos y apostólicos, no deja de ser una visión, lo menos estremecedora, de la fe en España.





